LightZone, un programa retoque fotográfico libre y gratuito

Lightzone es un proyecto de  http://lightzoneproject.org/
Lightzone es un proyecto de http://lightzoneproject.org/

LightZone es un programa de revelado o retoque para los raw de las cámaras fotográficas, de código abierto, gratuito y multiplataforma, es decir, se puede instalar en Windows, Mac y Linux. Su potencial lo analizaremos (iremos completando este artículo), pero empecemos por su curiosa historia. Fue lanzado inicialmente en 2005 como programa comercial para tratar los raws de 16 bits de forma no destructiva y presentaba muchas novedades como la posibilidad de delimitar zonas donde se aplicaran los ajustes antes que otros programas más conocidos. Funcionó bajo la compañía Light Crafts hasta 2011 cuando cerró sin previo aviso y dejó colgados a sus usuarios incluso con la activación de las licencias (que costaban aproximadamente unos cien euros), algo que tuvieron que resolver con algunas dificultades y cambios de servidor. El cabeza visible del proyecto, Fabio Ricardi, desapareció del mapa, al parecer porque fichó por una gran compañía. Pero un grupo de aficionados trató de mantener vivo el proyecto y parece que lo han conseguido. Inicialmente sus pretensiones eran que pudiera seguir funcionando, pero ahora están empeñados en su desarrollo. De hecho, para conseguir el programa hay que registrarse en la web porque están tratando de fomar un equipo.

Características LightZone

No vamos a decir que LightZone sea mejor que programas de retoque de imágenes como Lightroom o Capture One. Pero además de su gratuidad, destaca por ciertas características. En su modo de seleccionar zonas del raw y poder modificarla me recuerda al antiguo Bible 5 que compró Corel para convertirlo en AfterShot. Este último va ya por la versión Pro 2 que no he probado. Como aquel, Lightzone sobresalía por la recuperación de sombras, aunque la saturación de los colores no resulte del todo natural. En ese terreno su competencia Lightroom ha mejorado mucho o Capture One estaba ya bien desde hace tiempo. Pero Lightzone tiene una función distintiva que me recuerda al sistema de zonas de Anselm Adams.

Capura Pantalla LigthZone con sistema de zonas de luminosidad
LightZone, a la derecha, tiene un herramienta que recuerdan a las zonas de Anselm Adams. Están marcadas las luces altas.

Como vemos a la derecha de esa captura, la herramienta se llama ZoneMapper. Si uno va pasando el cursor por el degradado de tonos, se iluminan en amarillo sobre una represntación de la imagen las zonas de la fotografía que corresponden a ese tono. Haciendo clic sobre la escala (se puden tener libres todos los puntos o anclar los que nos convengan) podemos elevar o reducir la luminosidad de ciertas zonas. En este caso se trataba de oscurecer el cielo

Cielo oscurecido con LightZone
Moviendo las barras del Zonemapper se varía la luminosidad de los tonos de la fotografía. Están marcadas las sombras.

Ese ZoneMapper se puede aplicar de forma inicial sobre la estructura del propio raw o superponer nuevas capas con modificaciones que pueden combinarse con la selección de determinadas áreas o incluso colores de una determinada zona o el conjunto.

LigthZone puede modificar los tonos por zonas o incluso por colores
LigthtZone puede modificar los tonos por zonas seleccionadas o incluso por colores

Hay bastantes vídeos en la red que muestran el funcionamiento del programa. Pero os dejo en principio (ya avanzaremos) con uno de los primeros que me convenció de las bondades del programa. Es muy sencillo, se podría haber complicado todavía más, pero yo creo que es suficientemente efectivo. Corresponde a cuando el programa era comercial allá por 2008, pero la interfaz continúa igual.

 Primeros pasos con LightZone

Como me parece que queda más claro ver cómo se hace que tratar de explicarlo, me he atrevido a hacer un vídeo explicativo de cómo es el manejo general de LightZone, hay otras herramientas de las que salen (no muchas más), pero todas funcionan de la misma manera. En este caso nos centramos en el ZonerMapper

Enlaces
Web Oficial LightZone

Tutoriales en vídeo de LightZone 

Wikipedia 

Por @Socrateson

La fotografía de Antonio Arissa, del pasado a la modernidad

Fotografía Antonio Arissa
Col·lecció Arissa – Arxiu Històric Fotogràfic – IEFC

 

Contemplar la fotografía de Antonio Arissa es viajar del pasado a la modernidad. Otro más de los fotógrafos olvidados, son tantos, sepultados por el transcurso del tiempo, los cambios de tendencias y, quizás sobre todo, el desinterés de los propios aficionados a la fotografía.

El catalán Arissa (1900- 1980) comenzó a fotografiar en la década de los veinte al tiempo que trabajaba en la imprenta familiar. Primero inscrito en la corriente pictorialista (que viene del inglés picture y no del español pintura) que pretendía cierto reconocimiento artístico de la fotografía y que gustaba, por una parte, de valorar la imagen como algo distinto a la realidad y que utilizaba para ello filtros para suavizar el enfoque. Retratos, escenas rurales, niebla.
Arissa navegó después por la vanguardia, lo que supone un gran cambio. La protagonista es entonces la ciudad moderna, en su caso Barcelona, el encuadre de líneas, los puntos de vista inusuales, el dinanismo, ascender a una bombilla o una caja a la categoría de objeto fotografiado. A los que nos gusta la fotografía callejera, que poco hemos inventado.

“Arisa. La sombra y el fotógrafo”

Fotografía Antonio Arissa
Col·lecció Arissa – Arxiu Històric Fotogràfic – IEFC

Podemos sacar nuestras propias conclusiones en el Espacio Fundación con la exposición “Arissa. La sombra y el fotógrafo 1922-1936″. La muestra, abierta en Madrid del 4 de junio al 14 de septiembre de 2014, “está compuesta por más de 160 fotografías en blanco y negro que recorren su trayectoria profesional a través de tres bloques estilísticos: el pictorialismo, entre 1922 y 1928; la evolución hacia las soluciones visuales de la modernidad hasta el comienzo de los años treinta y la Nueva Visión, desde 1930 hasta 1936, cuando Arissa se incorpora plenamente a las vanguardias fotográficas”.
Que buena parte de los aficionados a la fotografía estén más preocupados por cuál será la próxima cámara en salir al mercado que por los maestros que nos pueden hacer disfrutar y aprender y que Arissa y otros sigan olvidados, sí que ya no tiene ya perdón.

Por @Socrateson

Enlaces

Exposición Espacio Fundación Telefónica 

Antonio Arissa y la Nueva Visión Institut d’Estudis Fotogràfics de Catalunya (IEFC) 

 

 

 

Que son las cámaras de fotografía “sin espejo”

Son pequeñas, ligeras, discretas, cada vez con más calidad, todas los grandes han ido poco a poco cayendo en sus brazos. Hay muchas cosas que las diferencian, pero la mayoría han venido para quedarse.  Son las cámaras “sin espejo”

Fotografía titulada Tentación con GF1
@socrateson

Definición de “cámara sin espejo”

Tratar de definir qué son las “cámaras sin espejo” es fácil si uno utiliza pocos parámetros, pero si utiliza muchos la clasificación puede quedar obsoleta rápidamente. Las “cámaras sin espejo” son cámaras de fotografía sin pentaprisma (espejo), objetivos intercambiables y enfoque no telemétrico. Porque desde hace muchos años hay cámaras que reúnen las dos primeras condiciones, pero cuyo enfoque era telemétrico, las Leica y la Epson RD1.   En cualquier caso, las cámaras telemétricas no las vamos a incluir en esta categoría.

En realidad a este segmento de cámaras de fotos se les llama de muchas maneras, sobre todo si acudimos al inglés, entre otras EVIL, CSC, MSC, DSML y MILC. Esta última abreviatura corresponde a los términos mirrorless interchangeable-lens camera y es la preferida por la wikipedia. Incluso hay confusiones con el sistema micro 4/3 (Olympus y Panasonic), que fue el pionero de este segmento de cámaras, pero cuyo nombre no puede aplicarse a todos los modelos porque está basado en un determinado tamaño del sensor que no es el mismo que en las demás marcas. También hay un caso especial, el de la Ricoh GXR, que tiene también objetivos intercambiables pero con la particularidad de que estos vienen cada uno con un sensor propio acoplado. Ha dejado de fabricarse pero se mantiene la esperanza cada vez más a lejana de una renovación.

Como decimos, no vamos a explicar nada más sobre lo que determina qué es una “cámara sin espejo” porque cada modelo o marca ha ido introduciendo novedades. Digamos que algunos modelos son tan pequeños como una compacta y otros tienen tantas prestaciones como una reflex. Se encuentran a  caballo de esos dos segmentos.  Pero no hablamos de la calidad. Una buena sin espejo puede tener más calidad general que muchas reflex con espejo, si por calidad entendemos sensor, objetivos, estabilizador…o incluso el resultado final de las imágenes.

Ventajas e inconvenientes

Primero hablaremos de las ventajas en general.

  • 1. Su tamaño es más reducido que el de las reflex por la ausencia de espejo, lo que hace que sean menos pesadas y que sus objetivos sean también más contenidos.
  • 2. Esa ausencia de espejo hace que vibren menos a la hora de disparar, con lo que, aparte de estabilizadores, puedan registrar  fotografías sin trepidación a velocidades más lentas.
  • 3. Derivado de esa ausencia de espejo, la distancia de registro también es menor que en las reflex, con lo cual pueden acoplar casi todas las ópticas manuales clásicas que andaban perdidas por casa o en rastrillos. De los buenos resultados de estos objetivos ya hemos hablado en otro artículo.
  • 4. Algunos de los últimos modelos, como las Panasonic G6 y Gx7, entre otras, incorporan doble obturador, el mecánico y otro totalmente electrónico, que aunque no tiene el rango de velocidades que el primero convierte a la cámara en algo totalmente silencioso, dado que tampoco hay sonido de la subida y bajada de espejo.
  • 5. Todo esto las convierte en las reinas de la fotografía callejera donde la discreción es importante sobre todo con los modelos con pantalla LCD abatible o basculante. También van bien para actividades deportivas como la montaña donde es importante la ligereza del equipo.

En cuanto a las desventajas podemos citar.

Por quedarse anticuado el apartado de contras, he tenido que volver a modificarlo, tras una consulta en el foro de micro 4/3.

  • 1. La mayoría de los modelos traen sistema de enfoque por contraste, en lugar de por detección de fase, lo que las hace en principio algo más lentas en esta función. Pero eso ocurría al principio. Ahora el enfoque por contraste ha mejorado mucho. Hay  “sin espejo” que tienen el doble sistema de enfoque e incorporan también el de detención de fase. Entre otras podemos citar a la Canon EOS M2, la Nikon 1 S2 o la Sony A6000. Para quedarse atrás en la velocidad de enfoque hay que irse a una comparativa contra una Nikon D4S. Y no es para tanto (ver enlaces).
  • 2. Los modelos más rudimentarios carecen de visor electrónico y/o la posibilidad incluso de adaptar alguno en la zapata. Para los que lo necesiten, hay modelos suficientes donde elegir que lo tienen. Incluso la Fuji X-Pro1 tiene doble visor, electrónico y óptico.
  • 3. Hay aficionados que todavía siguen prefiriendo un visor óptico. Pero los electrónicos tienen la ventaja de incluir  a placer todo tipo de información, incluido comprobar cómo va a quedar realmente la foto, con lo que eso ayuda a la medición de la exposición,  y pueden ampliar la visión si se trata de enfocar manualmente. Como estamos en el apartado de contras, citar que quizás con uno óptico es más fácil hacer seguimientos a protagonistas que se muevan veloces. El refresco de las imágenes en los electrónicos pueden aún mejorar.
  • 4. Decíamos al principio de su andadura, con las micro 4/3, que en tamaños de sensores más pequeños es más complicado construir grandes angulares. De todas formas, la llegada del software aplicado a la corrección de la imagen conseguida por los objetivos parece hacer maravillas y no creo que sea fácil distinguir un objetivo corregido por lentes frente a otro por software. Ya desde el principio Panasonic tenía un 7-17mm (equivalente en ángulo de visión a un 14-34mm) que funciona bien. De todas formas, ya no hay discusión, porque puedes tener una “sin espejo” con todo tipo de tamaños de sensor.
  • 5. Relacionado con el tamaño del sensor, las primeras micro 4/3 tenían desventaja en relación a la captación de ruido (grano) en relación a las reflex. Eso ha quedado atrás, primero porque han mejorado los sensores mucho y, segundo, porque nuevamente tenemos que recordar que hay sensores de todo tipo y  tamaño. El potente sistema de estabilización de modelos como las OMD o las facilidades para apurar las velocidades de disparo por las cuestiones técnicas ya citadas hacen el resto.

Historia de las cámaras sin espejo

La historia del segmento de cámaras que queremos definir comienza en octubre de 2008 con el lanzamiento de la G1 de Panasonic, posiblementente la única que no dispone de grabación de vídeo, aunque sí visor incorporado y pantalla articulada. Esa marca y Olympus habían llegado a un acuerdo para construir juntos un sistema que se llamaría micro 4/3 por sus sensores, del mismo tamaño de 18 ×13,5 milímetros que ya estaba siendo utilizado por Olympus. Ahora se trataba de que ambos fabricantes construyeran cámaras y objetivos cada uno por separado, pero que fueran compatibles entre sí gracias a una misma montura y otras características, entre ellas la ausencia de espejo.

Esta característica se ha convertido en el eje principal del sistema. La luz atraviesa el conjunto de lentes del objetivo y llega directamente al sensor. Para poder encuadrar y enfocar los visores son electrónicos o bien se utiliza una pantalla LCD con visión en directo (Live Wiew).

Diagrama sin espejo Gf1
Diagrama cámara sin espejo GF1 comparada con una reflex

A continuación llegaron la EP1 de Olympus y la GF1 de Panasonic, dos cámaras que por sus características, sobre todo las estéticas, supusieron el estándar del sistema. Más tarde variaciones importantes como la GH1 o GH2 de Panasonic, muy bien recibidas entre los aficionados al vídeo con visor electrónico incorporado y pantalla articulada, hasta llegar a la serie OM-D de Olympus, modelos inspirados en cuanto a la estética en las reflex de película pero que destacaron por la calidad de su sensor, el sellado o el novedoso estabilizador. Por su orientación semiprofesional parecen venir a sustituir al sistema 4/3 de la misma firma.

Cámara GF1
CC Håkan Dahlström. http://www.flickr.com/photos/dahlstroms/5615288031/

Entre medias, en 2009, se coló la Ricoh GXR, una cámara única en muchos aspectos, pero sobre todo en que cada uno de sus objetivos intercambiables cuenta, como ya hemos dicho, con un sensor distinto con variación de tamaño e incluso distinto número de megapíxeles. También es muy apreciada entre los poseedores de objetivos Leica M, pues dispone de un sensor específico para poderlos utilizar. Con todo, esta cámara no tiene asegurado su futuro tras la fusión con Pentax.  Aún así sigue siendo apreciada por su interpretación del color, muy realista, y su blanco y negro.

Foto de barco
Cortesía de Zkymera http://www.flickr.com/photos/zkymera/ Ricoh GXR

En distintas fechas cada fabricante fue dando a conocer sus modelos, algunos de ellos de especialistas  en otros equipos electrónicos como Samsung con su NX10 o Sony con la Nex3 y Nex5, ambos lanzamientos de 2010. En estos últimos modelos el sensor es mayor, el mismo que las cámaras reflex APS-C. De hecho Sony estaba ya fabricándolo para otras marcas como Pentax o Nikon y son casi equivalentes en calidad. También trajeron como novedad el enfoque en manual gracias al “focus peaking”, una especie de sombra de color que nos dice que zona de lo encuadrado está bien definida.

Objetivos de otros fabricantes

En paralelo, otros fabricantes comenzaron la producción de objetivos nativos. Ahora mismo podemos encontrar objetivos Samyang, Sigma y Tokina tanto para Nex como para micro 4/3. Leica o Voigtländer trabajan además para las micro 4/3 . Zeiss y Tamrom para las Nex. Samyang también ha producido para las Samsung NX.

En 2011 salió al mercando la Pentax Q, cuyo sensor es el más pequeño de todo el grupo, un 1/2.3 pulgadas. La misma casa tiene la Q7, con un sensor algo mayor, o la estrambótica K-01, que conservaba la montura K de la marca.

Los penúltimos en caer en las “sin espejo” han sido Nikon, con los modelos J1 y V1 a los que se han ido sumando otras variaciones.  Fuji que destacó por su diseño ya desde el principio con la Fujifilm X-Pro1; y por último el gigante Canon,con el modelo EOS M.

De todas estas últimas quizás la marca que más aceptación ha tenido en España haya sido la Fuji, con sensor ASP-C y un parque de ópticas nativas de bastante calidad.  Una de sus principales novedades técnicas fue,  en el modelo X-Pro1,  el primer visor híbrido, que combina el visor óptico (OVF) y el visor electrónico (EVF). También el particular sensor con un reparto de filtros de color distinto al habitual Bayer.  Eso va muy bien para el manejo del ruido, pero ha traído como defecto el denominado “efecto acuarela” en algunas texturas, sobre todo follajes verdes.

A estas novedades  nos referíamos cuando decíamos que  era mejor no dar muchas características para definir las cámaras sin espejo porque siempre puede haber algún modelo que rompa la regla.

La madurez de las cámaras “sin espejo”

Ya en la plena madurez del sistema hay que destacar las nuevas Sony A7 y A7R, cuyo sensor ya es de tamaño 24x36mm , el llamado vulgarmente Full Frame. Cuenta además con objetivos nativos que aunque caros tienen el prestigio de Zeiss.

En estos momentos el reinado al menos en el número de comentarios en los foros está en disputa entre estos modelos y las ya mencionadas  OM-D de Olympus, que fueron las primeras en destacar con su OM-D EM-5 y atraer de forma notable a aficionados que procedían de la reflex digitales.  Panasonic que empezó destacando por sus objetivos en colaboración con Leica y sus cuerpos ahora va por la GX7, que tampoco es mala cámara y se disputa con la Oly las virtudes para la fotografía con poca luz. Otros fotógrafos que buscan quizás un toque más de película tanto en la estética como en los resultados (esta frase es muy discutible), parece que se inclinan más por las Fuji o el sistema Ricoh. Hablamos del mercado español, porque en Japón parecen regir otras pautas.

Cámara Sony A7R
CC Luke Ma http://www.flickr.com/photos/lukema/10978810016/

Olympus OM-D EM-1, Panasonic GH4, Sony A7s, Fuji XT1

Los nuevos modelos no dejan de sucederse y son cada vez más potentes. A mayo de 2014 los últimos lanzamientos que debemos reseñar son los de la Olympus OM-D EM-1, Panasonic GH4, Sony A7s, Leyca T y Fuji XT1.

Todas son cámaras que destacan por alguna característica, que suponen acercarse al nivel de sus hermanas mayores las reflex profesionales o que incluso se ponen a la cabeza en temas como el vídeo.

La OM-D EM-1 es la mejor cámara de Olympus. Conserva las bondades de la EM-5 pero mejora el enfoque, suprime el filtro de paso alto, tiene mejor agarre, el estabilizador que ya era bueno y dispone de un estupendo sellado, siempre que el objetivo utilizado también sea estanco. Poco después. Olympus saco la OM-D E-M10 que es un modelo más económico pensado como entrada para los aficionados menos exigentes.

La Olympus OM-D EM-1 al frente de la gama
La Olympus OM-D EM-1 al frente de la gama

 

Por su parte, la Panasonic GH4 ha mejorado el vídeo de sus antecesoras, llegando a los 4K que ya vimos en otro artículo. Su relación calidad precio la hace de las preferidas de los que se puedan dedicar al mundo profesional del vídeo sin grandes presupuestos.

A la zaga va la Sony A7s, que aunque tiene el sensor más grande equivalente al 35mm, no llega por muy poco a los 4k como ya reseñamos. Habrá que esperar a las primeras muestras para ver de qué es capaz ese sensor de tan sólo 12 megapíxeles que mejorará el ruido aunque suponemos que en detrimento de la captación de detalles.

También Fuji innovó en su producción de sus “sin espejo” con la XT1, una cámara que abandona la estética telemétrica para parecerse más a una reflex de toda la vida. Es también una cámara sellada y añade una pantalla basculante que no tenían anteriores modelos de la casa.

Nueva montura, la Leica T

Hemos dejado para el final a la Leica T, la primera incursión de la afamada marca en las “sin espejo” con objetivos intercambiables y no telemétrica. De estética vanguardista, el sensor tiene tamaño APS-C y 16,3 megapíxeles. La montura es nueva, se llama precisamente Leica T, aunque se podrán usar los objetivos Leica-M con el Leica M-Adapter T.  Carece de visor, pero se le puede adaptar uno electrónico externo bastante abultado unido a la zapata.

Es una cámara cara que no será la mejor, pero siempre tendrá a su favor los prestigiosos objetivos, aunque parece ser que en esta ocasión Leica ha optado por ayudarse del software como toda demás marcas en lugar de esforzarse con la ingeniería óptica como hasta la fecha, lo que hacía que sus objetivos fueran buenos en cualquier cámara en la que pudieran adaptarse.

Leica T sin espejo
Leica T sin espejo

En paralelo, y es precisamente una de las características de la versatilidad de las “sin espejo”, mientras los fabricantes han ido mejorando sus modelos en algunos casos aumentado el tamaño de las cámaras, como es el caso de la GH4 o la EM-1, no han abandonado querer tener otras cámara lo más pequeñas posibles. Cámaras que parecen compactas si les ponemos los objetivos más pequeños, pero que se comportan casi al mismo nivel que los modelos más profesionales. En esa línea están, por ejemplo, la Panasonic GM1, la Sony A5000 o la Fujifilm X-M1.

En cualquier caso, parece claro que las cámaras sin espejo tienen futuro, tanto si hablamos de aficionados que se quieran acercar a modelos profesionales como a los que quieren algo muy portátil. algo que estaba en en duda no hace mucho tiempo. Y la ventaja es que tanto los modelos “pro” como las “bolsilleras” utilizan los mismos objetivos, algo con lo que no pueden competir otro tipo de cámaras.

Por @Socrateson

Enlaces seleccionados

Wikipedia en inglés

Foro micro 4/3 dedicado a todas las cámaras sin espejo

Discusión en el foro micro 4/3

Prueba de velocidad de enfoque. Comparativa

Primera edición Enero 2014/ Segunda edición Mayo 2014 / Tercera edición junio 2014.